El hada del jardín

Krisna Rodríguez le dice profe a todo el mundo aunque no lo sea. La peculiaridad la explica con sencillez y convicción. «Pienso que cada persona que conoces te puede enseñar algo», afirma la docente egresada de la UCAB que enseña biología y química a estudiantes de dos institutos ubicados en zonas populares: el Jesús Obrero en Catia y el Monseñor Celestino Álvarez en La Vega.

A sus alumnos no solo los forma en ciencias, también los organiza para que se sumen a acciones de voluntariado. Les habla sobre cómo pueden saborear la dicha a sorbos pausados, lo que su espíritu cristiano ha descubierto en las enseñanzas de Jesús: dar de su tiempo sin esperar nada a cambio y sin alardear, agradecer la salud física y mental ayudando a otras personas y respetando a la naturaleza.

Al Botánico llegó en julio de 2017 cuando realizaba su tesis de Senderos de Interpretación Ambiental, tutoreada por Irene Fedón, una investigadora del instituto. Krisna fue testigo del antes y después de este enclave verde que era organizado, limpio y vistoso, pero que cambió drásticamente. «De repente el sindicato llamó a un paro, nadie quería limpiarlo, la maleza creció desordenada, la guardia nacional se fue, ni siquiera podías atravesarlo porque no sabías lo que te podía pasar. Mis amigos perdieron el interés en visitarlo. ‘Qué vamos a hacer allí, si ya no es como antes’, decían». La idea de transformar ese sentimiento de decepción la unió a otras voluntades determinadas, en una sola consigna: vamos a cambiarle la cara al Botánico.

Flanqueada por sus conocimientos de biología, Krisna no le tiene miedo al monte. Con botas de caucho hasta las rodillas y machete en mano ayudó a despejar muchas áreas del jardín. Lo que más hizo cada sábado durante diez meses fue recoger escombros y aunque la actividad algunas veces le dejó hecha añicos su zona lumbar, asegura que la satisfacción superó el dolor. Lo compara con lo que siente un agricultor cuando cosecha lo que ha sembrado con el sudor de su frente. «Y lo que sembramos fue unión, organización. Yo vi cómo el trabajo en equipo obró el milagro de tener un área limpia».

Para acompañarla puedes visitar el Jardín Botánico los días sábado de 9:00 a.m. a 12. Krisna también es voluntaria en el jardín de la Concha Acústica de Bello Monte donde elabora compost.

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