Isabel defiende el patrimonio natural en la Fundación La Salle

Isabel Arenas no alcanza la mayoría de edad pero tiene sus metas claras: quiere ser bióloga y luchar por Venezuela, un país espectacular por su biodiversidad. Su voluntariado en la Fundación La Salle le permite trabajar para conquistar ambos planes, con inteligencia y buena energía. «Aquí ayudo y aprendo al mismo tiempo. Me da satisfacción el no quedarme de brazos cruzados, trascender el conformismo y la queja», dice. Al igual que Isabel, otros tres voluntarios comparten sus gustos por el patrimonio natural, pero se necesitan más manos. «Hay muchas especies de plantas por catalogar. Yo hago de todo un poco, lleno de alcohol los frascos donde están los peces, hago inventario de las especies, digitalizo documentos», cuenta la estudiante, quien maneja con propiedad los nombres técnicos de la flora y fauna venezolana. Mientras se adentra en el mundo de la biología, aprende también la importancia de ese trabajo de hormiguita cuyos resultados no se ven a simple vista, pero que a ella le encanta: redescubrir la botánica y fauna marina para contribuir al estudio y divulgación de la biodiversidad, uno de los objetivos de la Fundación La Salle. Isabel llegó a esta institución en enero y hace voluntariado los lunes, miércoles y viernes de 10:00 a.m. a 2:00 p.m.

Si quieres acompañarla para sumar voluntades en pro del ambiente puedes escribir un correo electrónico a hugo.rodriguez@fundacionlasalle.org.ve. #ConMuevete#Voluntarios#GenteQueAyudaaOtragenteFUNDACION LA SALLE DE CIENCIAS NATURALES

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