Liliana ayuda a aliviar dolores

Liliana Castelar soñó con ser enfermera desde que era niña. Dejó su carrera hace tres años para dedicarse más a la familia de la que se ausentaba entre guardia y guardia. Pero a la vocación no renuncia y aunque hoy trabaja en una tienda en Chacao, auxilia a los enfermos donando las medicinas, que en la medida de sus posibilidades puede conseguir. “Podemos hacer mucho. Si nos ponemos a pensar que …nada podemos hacer es peor. Por poco que parezca si tú te mueves estás aliviando a alguien en algún lugar”. Dice que esta crisis le ha dado una lección de crecimiento personal que no se estudia en ningún curso “yo aprendí aquí que uno debe prepararse para todo tipo de situaciones. Esto me ha ayudado a organizarme mejor tanto para la adversidad como para la felicidad”. La mayoría de los voluntarios que conozco tienen absoluta conciencia de que sólo están contribuyendo con un pedacito. Pero saben que ese pedacito puede significar un árbol más, un día mejor en la vida de alguien, una extensión del aliento para quien nada tiene. #ConMuévete#Voluntarios#PaArriba

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